Sábado 12 de noviembre del 2011.
A las cinco de la mañana sonaba el despertador Pipipipipii, Pipipipipii. Que curioso pero, cuando uno madruga para irse de viaje este infernal sonido llega a resultar incluso agradable. Por fin, tras meses de espera llegaba el ansiado día.
La tarde anterior habíamos dejado el equipaje metido en el coche para ahorrar tiempo así que, en menos de una hora estábamos saliendo por la puerta, no sin antes hacer una revisión de última hora de la casa: luces apagadas, frigorífico en modo vacaciones, recoge la basura y el inevitable ¿Llevamos todo verdad?.
Gracias a una compañera de trabajo nos enteramos de que existe un parking low cost en el aeropuerto de Madrid, cuyo precio para 15 días fue de 85 €. El autobús de Zamora a Madrid para dos personas salía algo más barato pero, sin duda menos cómodo y más lento. Por si a alguien le interesa aquí dejo el enlace a la página web.
A eso de las 8:50 estábamos en el aeropuerto. Para llegar hasta el parking low cost hay que tomar la salida que pone “Carga aérea” y de ahí seguir las indicaciones hacia el parking 6. Una vez allí abonamos el dinero, ya que al hacer la reserva no se hace efectivo el pago. Se puede dar el caso de que el vuelo salga desde la Terminal 1, la que está al lado del parking low cost pero, si no es así, habría que ir caminando los 250 metros que hay hasta llegar a ella y, una vez allí coger el autobús de tránsito que lleva hacia las diferentes terminales y que es totalmente gratuito.
Al vernos con la silla de ruedas nos propusieron aparcar en el parking de larga estancia sin coste adicional alguno, con el fin de evitar tener que recorrer caminando la distancia que había hasta la terminal, ya que desde éste si parte un microbus hacia la T1. Para ello nos validaron la reserva y nos dieron un documento para presentar en el parking de larga estancia. Éste se encuentra relativamente cerca del parking low cost y, por si os interesa, aquí podéis encontrar más información así como las indicaciones sobre como llegar.
Una vez en el parking de larga estancia cogimos el microbús de tránsito, que era de color amarillo, hasta la T1 y, una vez allí hicimos transbordo a otro, de mayor tamaño y color azul, hasta la T4, ambos totalmente accesibles.
Y llegamos a la T4. Habíamos solicitado el servicio de asistencia a pasajeros con movilidad reducida por lo que nos dirigimos hasta el primer punto de información del servicio que encontramos. Una trabajadora nos acompañó hasta el mostrador de facturación y después hasta la puerta de embarque.
El vuelo salía a las doce de la mañana pero, en viajes a los EE.UU hay que estar al menos tres horas antes en el aeropuerto. Por cierto, antes de viajar a EE.UU hay que solicitar vía internet la autorización que permite entrar al país. Aquí tenéis la página web y aquí la entrada correspondiente que hice en su día en el blog. La diferencia es que antes era gratuito y ahora hay que pagar 14 $ por persona.
Pasamos el tiempo de espera dando vueltas por el aeropuerto, comprando unas revistas y comiendo algo. Una recomendación si tenéis hueco en alguna mochila y tiempo de espera por delante es llevaros unos bocadillos, fruta o algo dulce, ya que los precios de la comida en el aeropuerto son bastante caros. Meter agua no es posible porque antes de pasar el control hay que tirarla. Eso sí, al llegar a EE.UU todo lo que haya sobrado hay que dejarlo en el avión, ya que no se pueden meter alimentos en el país.
El precio del avión fue de 417,07 € por persona (834,14 € ambos). Estuvimos durante un tiempo buscando vuelos y comparando precios entre diferentes compañías hasta que encontramos esta buena oferta a través de Iberia.
El avión salió con media hora de retraso debido a que un pasajero no pudo embarcar y tuvieron que sacar su maleta de la bodega aunque, el tiempo perdido fue recuperado durante el vuelo. Y por fin, a las doce y media despegamos……
El trayecto fue de 9 horas y 50 minutos durante los cuales vimos un par de series en el portátil, dormimos, leímos, charlamos y comimos. Por cierto, nos dieron dos veces de comer. Fuera del horario de comidas si en algún momento se tiene sed, un@ puede acercarse a la cabina de la tripulación y pedir sin coste alguno un vaso de agua o zumo. Aunque son muchas horas de vuelo, la verdad es que el trayecto se hizo muy ameno.
Y llegamos a Miami a las 15:50 hora local y es que, entre España y Miami hay seis horas de diferencia. En la puerta del avión nos recogió, con una silla de ruedas diferente a la nuestra, un chico de asistencia del aeropuerto que además era hispano, y que nos llevó hasta el control de aduana. Presentamos los pasaportes, entregamos el documento de aduanas que rellenamos en el avión y, tras contestar un par de preguntas tipo ¿Cuánto tiempo se van a quedar? ¿Cómo es que usted, siendo tan joven, va en silla de ruedas? ¿De que parte de España son? y….. la mejor ¿Allí se habla euskera verdad?, dejamos plasmada la huella dactilar, nos hicieron una foto, nos sellaron los pasaportes y pasamos el control.
El chico de asistencia nos acompañó hasta la cinta para recoger las maletas, que por suerte llegaron. Por precaución habíamos metido ropa de ambos en cada maleta y es que, en caso de perderse una, solo nos quedaríamos parcialmente tirados. Después esperamos a que nos trajeran la silla de ruedas y de ahí fuimos hasta la zona donde se encuentran las empresas de alquiler de vehículos, para lo cual tuvimos que coger un pequeño tren.
La empresa de alquiler escogida fue Hertz, hemos reservado con ellos en otras ocasiones y trabajan muy bien. Hicimos la reserva a través de internet para un Chevrolet Aveo o similar. Teníamos dos reservas, una de dos días, ya que después nos íbamos de crucero, y otra de ocho días para después. Al llegar al mostrador nos atendió un chico hispano que también era motero y, tras una charla sobre motos y peripecias nos dio un coche de gama superior al mismo precio, un Chevrolet Sonic, que tan solo tenía 11 millas. El precio del coche por dos días fue de 64,48 €.
Por cierto, para viajar a EE.UU es imprescindible hacerse el permiso de conducir internacional, que habrá que llevar acompañado siempre del español. La verdad es que en la oficina de Hertz solo nos pidieron el español pero, es muy probable que la policía si lo pida.
Llevábamos nuestro propio GPS. Hace dos años, en el anterior viaje por estas tierras, habíamos comprado los mapas de EE.UU que volvimos a aprovechar en esta ocasión. El coche tenía instalada una pegatina que nos autorizaba a circular por las autopistas sin pagar, lo que viene siendo el telepeaje en España pero allí no había cabinas, simplemente unos pórticos con cámaras. La verdad es que la gran mayoría de los vehículos utiliza este sistema. Un mes después de dejar el coche la empresa pasará el coste de dichos peajes a la tarjeta de crédito con la que se hizo la reserva. Los precios de los peajes eran bastante baratos, la mayoría rondaba entre 0,75 $ y 1,25 $ y, no eran muy frecuentes, además, siempre existe la alternativa de evitarlos.
Y llegamos al Motel Bianco, el alojamiento escogido para pasar las dos primeras noches antes de irnos de crucero y, tres noches más una semana después. El motel se encuentra en el 5255 de Biscayne Boulevard, en Miami City, que no es lo mismo que Miami Beach, a unas 8 millas del Aeropuerto Internacional de Miami y a unas 7 millas de la playa de South Beach, en Miami Beach.
El motel se encuentra en una avenida muy tranquila y cuenta con dos zonas de alojamiento, la del edificio principal, donde se encuentra la recepción, el patio y la mayoría de las habitaciones y, una zona anexa con varias habitaciones adosadas. Tiene parking privado, uno delante y otro detrás del edificio principal y, todo el personal es de habla hispana. En recepción tuvimos que dejar un depósito de 10 $ por la llave y el mando de la televisión, recuperables al dejar la habitación.
Lo mejor del hotel es el patio, en el que se encuentran varias mesas y sillas. Es un espacio muy bonito y muy frecuentado por los huéspedes, ya que es la zona donde se toma el desayuno, además de ser el punto de reunión para charlar y, en caso de no tener cobertura wifi en la habitación, para navegar por internet. El motel cuenta con wifi gratuito pero, este no llega a todas las habitaciones, en la primera en la que estuvimos, en el edificio principal, si había pero, en la segunda, ubicada en el edificio anexo no.
Las habitaciones contaban con una cama doble muy cómoda, una mesa y una silla, armario, televisor, frigorífico y aire acondicionado y, en el baño, en una de las habitaciones tuvimos ducha y en otra bañera. El frigorífico es una gran ventaja, ya que nos permitió tener disponibles alimentos y bebidas frescas. Además, si se necesita, en el patio hay disponible un microondas pero, no necesitamos utilizarlo y además el interior estaba un poco sucio.
La habitación está muy bien pero, tengo que reconocer que en las fotos parece mucho mejor. Realmente es lo que se ve pero, tenía algunos detalles como las paredes por ejemplo, con bastantes irregularidades y agujeros. Una gran desventaja es que entra mucha luz por las ventanas, ya que las persianas la dejan filtrar en exceso. Eso sí, estaba muy limpia aunque, si no se sale de la habitación antes de las once no la limpian.
El precio de la habitación con desayuno e impuestos incluidos fue de 52,5 € la noche. La reserva la hicimos a través de booking, ya que salía más barato que en la propia web. Eso sí, hay que tener en cuenta que al hacer la reserva no está incluido el 13 % de impuestos, por lo que al precio que nos daba booking había que sumarle este porcentaje. El precio está muy bien, es de lo mejor y más barato que encontramos, eso sí, teniendo en cuenta la distancia, el coche es necesario para desplazarse aunque, en general visitar Miami sin coche resulta un poco complicado, ya que las distancias son muy largas y el transporte público no es muy frecuente ni variado.
El desayuno es sencillo: café, zumos, leche, bagels, donuts (de Dunkin Donuts, algunos estaban buenísimos), queso philadelphia, cereales, manzanas y yogures. Este se sirve de 8:00 a 11.00 horas. Los alimentos se encuentran en una mesa al lado de recepción y, las mesas y sillas, así como el mostrador con el microondas, la cafetera y los cubiertos en el patio.
A media milla del motel hay un supermercado de una cadena llamada Publix, donde hicimos la compra durante esos días y, justo delante del motel hay un Burguer King. No os lo creeréis pero, no fuimos ni un solo día a comer allí, bueno, ni a este ni a ningún otro Burguer King o McDonald`s durante todo el viaje ¡Increible pero cierto!. Aunque tengo que reconocer que alguna hamburguesa si comimos….
La estancia fue buena aunque, hay diferencia entre alojarse en el edificio principal y en el anexo. Ambas zonas tienen sus pros y sus contras. En el principal estuvimos en la habitación 16, en la primera planta y, la habitación era considerablemente más grande que la que nos tocó una semana después en el edificio anexo pero, mucho más ruidosa, ya que la gente tiene que pasar por el patio para llegar a las habitaciones y, sobretodo los fines de semana, se escucha algo de jaleo con las idas y venidas. Además, la luz del patio permanece encendida toda la noche por lo que la claridad es constante. En la zona anexa al edificio estuvimos en la habitación 29, bastante más pequeña pero mucho más tranquila.
Dejamos el equipaje en la habitación y fuimos al supermercado a comprar algo de comida para esos días. Al regresar al hotel estábamos agotados. En Miami eran las 20:30 de la noche pero en España las 2:30 de la madrugada. Lo mejor para combatir el jet lag es aguantar despierto hasta la noche para adaptarse desde el primer día al nuevo horario pero, no pudimos más, un par de minutos después nos metimos en el sobre y enseguida perdimos la consciencia….
Había que descansar, ya que al día siguiente teníamos una jornada intensa de compras....
7 comentarios:
Brujilda, acabo de alucinar con lo que cuentas de entrar a USA... no tenía ni idea de tanto requisito para ir y al llegar... Vamos mejorando, eh??
Y lo del euskera me dejó loca jajaja.
Las compritas, las enseñas!! jajaja.
Un beso!
Hola Maeva! Si, entrar en EEUU es toda una odisea. Y no solo el papeleo y las preguntas, es que el día que salimos nos hicieron descalzarnos y, a Suso le pasaron unos papeles detectores de algún tipo de sustancia por el cuerpo y por la silla por si había estado en contacto con ella. ¡Increible!. No me quiero imaginar los controles que harán a los vuelos llegados de Oriente Medio....
Si, lo del euskera fue un puntazo jejeje.
Pues no he hecho fotos de las compras Maeva, solo de la cantidad de bolsas....pero bueno, detallaré lo que compramos, que no fue poco precisamente.
Un besito.
De verdad te hicieron esas preguntas?..Increíble!...El hotel está bien, parece limpio y nuevo o bien cuidado, y la terraza creo que es lo que más me gusta...Ya ví la anterior entrada..Un viaje con un poco de todo, y como siempre, planificado todo hasta el detalle de las maletas, algo en lo que yo seguro no hubiera caído, aunque sea algo lógico,je...un besito
Alucino con los precios, pensé que ir allá era caro pero tal y como lo cuentas casi parece que está tirado viajar... Me quedo aquí pegado para seguir viendo los demás capítulos de la serie aunque me corroa la envidia. :)
Si Mariposa, nos hicieron una pregunta detrás de otra... La verdad es que aunque no tengas nada que esconder, con tanto interrogatorio te sientes como si hubieras hecho algo malo jejeje.
El motel está muy bien, era ecónomico, bonito y limpio. No pido más. Tenía algún defecto o alguna chapucilla mal arreglada pero vamos, simplemente estética. Estuvimos muy a gusto por lo que, si algún día volvemos a Miami, repetiremos.
Lo de las maletas ya llevamos haciéndolo durante mucho tiempo. Hemos tenido suerte y por ahora no nos han perdido ninguna pero, por si acaso....
Un besito.
Jc: Bueno Jc, tirado tirado jejeje. Todo va sumando pero, nos ha salido muy bien de precio. También es cierto que por ejemplo los pagos del avión y el coche de alquiler los hicimos por adelantado, sin posibilidad de devolución en caso de no poder ir. Sale algo más económico pero, te arriesgas a que surja cualquier contratiempo y pierdas el dinero. También es muy importante hacer las reservas con tiempo de antelación, se ahorra mucho dinero. Y noviembre es un mes barato para viajar, eso ha influido mucho.
El crucero todavía no lo he contado pero, cuando veas lo que nos costó te va a dar la risa. Los alojamientos fueron muy económicos, el Motel Bianco ya ves que precio tenía la noche, el de Orlando era un estudio totalmente equipado y salió todavía más barato y, donde pagamos más fue en los Cayos de Florida, pero fueron solo dos noches, así que no nos fastidió mucho el presupuesto. Donde si nos gastamos más dinero fue en los parques de atracciones, en el Kennedy Space Center o en el espectáculo del Circo del Sol. Aquí en tres días gastamos una media de unos 80€ por persona.
La gasolina es barata y la comida lo mismo. O teníamos desayuno incluido o frigorífico, por lo que nos lo preparábamos nosotros mismos. Para cenar hacíamos compra y cenábamos en la habitación. Además, hace calor, por lo que te apetecen cosas frescas, fruta, pasta, yogures...Hay gente que disfruta haciendo turismo gastronómico, nosotros no, así que el dinero que gastamos en comer suele ser poco. Eso sí, las comidas siempre fuera pero, no somos muy exigentes, por lo que nos valía casi cualquier cosa, incluidos algunos bocadillos que, en la playa te saben a gloria.
Un saludo....
En la entrada me olvidé de comentar que a la hora de recoger el coche en la oficina de Hertz del aeropuerto nos hicieron un cargo de 200 $ en la tarjeta de crédito como garantía. Dinero que nos fue devuelto a la tarjeta al entregar el coche.
Me encanto tu relato me hizo volar a cuando estuve allí, los hoteles en miami y la gente se ha portado de maravillas conmigo.
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