La noche anterior nos habíamos acostado temprano así que, esa mañana a las 8.30 horas ya estábamos en pie. Al contrario que el día anterior, el cielo amanecía soleado. Una vez desayunados fuimos a buscar las dos empresas de alquiler de vehículos que habíamos encontrado por internet la tarde anterior y que más nos habían gustado, la primera se llamaba RRC y la segunda RSR.
Ambas se encuentran próximas al circuito. La primera, RRC (Rent Race Car), está en Schulstrasse 15, 53534 Wiesemscheid (Nürburgring). Aquí os dejo su página web.
Lo primero que nos dijeron es que esa mañana había un evento privado en el circuito y que por lo tanto éste solo estaría abierto al público desde las 17.15 hasta las 19.30 horas. También nos comentaron que si era la primera vez que entrábamos en Nürburgring la mejor hora para hacerlo era por la tarde, ya que había menos tráfico y por lo tanto resultaba menos peligroso.
En esta empresa solo nos podían ofrecer un Suzuki Swift. Su precio era de 279 €, incluida gasolina y entradas al circuito pero, queríamos contratar un instructor para dar como mínimo la primera vuelta y, aunque contaban con uno, no podían asegurarnos que estuviera disponible para esa tarde, además, el precio de este era de 150 €, a mi entender un precio bastante elevado. En caso de llevar conductor adicional había que pagar un suplemento extra.
A Suso el coche no le gustaba mucho pero, por si no encontrábamos nada mejor lo dejamos reservado hasta las 12.00 horas, eso sí, sin instructor. Existía también la posibilidad de que a última hora les llegara un Volkswagen Scirocco pero, además de ser bastante más caro no nos aseguraban que estuviera disponible. Nos quedamos con una tarjeta de visita y acordamos llamarles por teléfono para seguir adelante con la reserva o cancelarla.
La segunda empresa, RSR, se encontraba a escasos metros del circuito. No tengo la dirección del local pero, os dejo la página web. Aquí solo tenían disponible un Renault Sport Clio Cup de 200 cv por 375 €, con gasolina y cuatro vueltas al circuito incluidas. El coche era mucho mejor que el Suzuki Swift y por lo tanto más caro. Contratar a un instructor para dar la primera vuelta al circuito costaba 50 €, un precio mucho más razonable que el de la empresa anterior aunque, en ambos casos el instructor hablaba inglés.
El circuito viejo de Nürburgring está considerado el más difícil y agotador del mundo, conocido con el apelativo de “Infierno verde”. Tiene 20,8 kms de trazado repleto de curvas ciegas, peraltes y cambios de rasante que hacen de este circuito uno de los más espectaculares.
Cualquier persona puede entrar en el circuito, incluso con su propio coche o moto. Solo hace falta un vehículo y ganas de derrochar adrenalina. El coste de una vuelta es de 24 €, 4 vueltas por 89 €, 15 vueltas por 310 € y 25 vueltas por 470 €. Realmente es como una autopista de peaje en la que se aplican las mismas normas de circulación que en cualquier otra vía aunque, circular por Nürburgring entrañe un mayor riesgo debido a la dificultad de su trazado y a las velocidades excesivas de pueden alcanzar los vehículos.
Después de conocer las dos empresas y de comparar precios y vehículos nos quedamos con RSR. A Suso le encantó el coche y, aunque el coste era mayor, el coche también tenía más potencia y prestaciones. El precio del instructor era más económico y no había suplemento extra para el conductor adicional, por lo tanto también podía conducirlo yo.
Eso sí, tanto en una empresa como en la otra las condiciones de contratación son un poco duras aunque, supongo que es normal porque, entrar en un circuito entraña un riesgo y estoy segura de que de esta forma consiguen que la gente se modere. Dependiendo del valor del coche, en caso de siniestro había que asumir ciertos gastos. Si teníamos un accidente con el Clio había que pagar los gastos de reparación hasta un máximo de 8.500 €. Además, si el circuito permanecía cerrado temporalmente por un accidente del que fuéramos responsables, había que pagar una indemnización de 1.500 €, además del transporte de la grúa que tampoco era barato precisamente.
Por cierto, buscando información leí que algunas personas proponían alquilar un vehículo en una empresa de alquiler no específica para entrar en el circuito, ya que los precios son más bajos pero, según comentaban otras, en las claúsulas del contrato contemplan la posibilidad de que el vehículo se utilice para tal fin, por lo que en caso de colisión los gastos correrían íntegramente a cargo del usuario. Otros especulaban con la posibilidad de que estas empresas de alquiler tenían contratada gente para vigilar el circuito a la caza de alguno de los vehículos de su flota.
Finalmente hicimos la reserva y quedamos en volver a las cinco de la tarde. Antes de recoger el coche íbamos a recibir un par de instrucciones de seguridad. Después nos acercamos al circuito viejo de Nürburgring, a escasos metros de la empresa y muy próximo al circuito nuevo donde, ese fin de semana se iba a celebrar el Gran Premio de F1. Desde casi cualquier parte del pueblo se escuchaban los ruidos de los motores.
Al llegar al circuito enseñamos la tarjeta de aparcamiento para discapacitados y nos dejaron entrar hasta la zona donde estaban aparcados los coches que iban a entrar a pista. En los alrededores del circuito existen varias explanadas donde poder aparcar el vehículo sin problemas.
Y allí estábamos, con nuestra moto, rodeados de coches de lujo por todas partes. La verdad es que no se que evento privado había ese día pero, allí había congregados coches deportivos de todo tipo, para todos los gustos, aunque no para todos los bolsillos, una maravilla para la vista y los sentidos.
Desde esta zona no se veía el circuito, para poder ver los coches había que, o bien bordear el circuito y buscar las zonas desde donde poder contemplar algún punto del trazado o sino, acercarse hasta la entrada al circuito, donde se encuentra la barrera de acceso. Aunque solo se ve un pequeño tramo de la recta final, este es el lugar por el que desfilan todos los coches.
Mientras dábamos una vuelta por el parking viendo los coches y haciendo fotos vimos a Sabine Schmitz, considerada la “Reina de Nürburgring” y la mejor piloto del circuito. Hace un tiempo la vimos en el programa de Top Gear dando una vuelta al circuito con una furgoneta y haciendo un tiempo estupendo a pesar de lo aparatoso del vehículo.
A Suso le cae muy bien y decidimos acercarnos a saludarla. Nos hicimos una foto con ella y en la conversación que mantuvimos nos pareció muy simpática. De broma, Suso le preguntó si podía dar una vuelta con ella al circuito, a lo que le respondió que si. Nosotros no lo sabíamos pero tiene una empresa que ofrece, entre otras, un servicio de “Race Taxi” que permite dar una vuelta por Nürburgring de copiloto por 399 €.
Es bastante dinero pero a Suso le hacía muchísima ilusión. Nos acercamos hasta la zona donde el equipo preparaba su coche, un Porsche 997, y atendía a los clientes. No nos lo pensamos demasiado, hay cosas que solo se hacen una vez en la vida. Suso se subió al coche, se puso su propio casco y, mientras yo me quedaba esperando se marcharon.
Al cabo de unos nueve minutos regresaron, Suso se bajó del coche eufórico y derrochando adrenalina. Según sus palabras “Es una experiencia alucinante, íbamos a toda velocidad y adelantando a todos los coches que se nos ponían por delante, absolutamente impresionante”. Eso sí, tanta tensión y tantas curvas hicieron mella en su estómago, en cuanto se bajó del coche tuvo que permanecer sentado unos minutos para recuperarse y comer algo.
En el interior del coche tienen instalada una cámara para grabar en vídeo la vuelta, que después se ofrece al cliente por 45 €. Nos pusieron trozos de la grabación en un portátil y nos gustó tanto que la cogimos. Después del dinero que habíamos gastado esto no iba a arruinarnos. Por cierto, en la próxima entrada colgaré el vídeo para que podáis disfrutar de una vuelta a este mítico circuito.
Como curiosidad, para comprar cualquier cosa en la cafetería del circuito previamente hay que hacerse con una tarjeta recargable que venden en una máquina. Se puede cargar con el valor deseado y el mínimo es de 5 €.
Tras la experiencia salimos del circuito en dirección a Adenau, que se encuentra a unos 10 kms de la pista. Allí aprovechamos para ir a un cajero, hacer algo de compra, echar gasolina, comprar unos souvenirs e incluso ir a un taller para que nos tensaran y engrasaran la cadena así como la pata de la moto. El taller se encontraba saliendo de Adenau en dirección a Nürburgring en el margen derecho de la carretera, era un concesionario Yamaha. Por estos arreglillos nos cobraron 16,25 €.
Era mediodía y buscamos un sitio para comer. Tras varios intentos fallidos en un par de restaurantes de la zona decidimos ir a uno que habíamos visto de camino. Viniendo del circuito de Nürbrungring hacia Adenau hay un puente, pues justo antes de este a la izquierda hay un local de comida rápida con unas mesas y sillas en el exterior del que no recuerdo el nombre. Por dos platos de patatas fritas con una salchicha para cada uno y una coca cola grande nos cobraron 8,80 €.
Entre el restaurante y el puente hay un buen tiro de escaleras que van a dar a una zona alta desde la que se ve un tramo del circuito. En ese momento no teníamos tiempo de subir pero, volveríamos por la tarde.
Tras la comida decidimos regresar a la empresa de alquiler de coches. De camino, y a pesar del sol que había lucido un par de horas antes comenzó a llover. No llevábamos los pantalones ni las botas de goretex porque, teniendo en cuenta el buen día que hacía al levantarnos, y que íbamos a entrar en el circuito, nos habíamos puesto ropa más cómoda. De camino encontramos un panel informativo con un pequeño tejado que, aunque escaso, sirvió para protegernos de la lluvia durante un rato. Allí permanecimos cual lagartijas a cubierto. Suso, exhausto después de tanta emoción se quedó dormido esperando.
Se acercaba la hora de recogida del coche y no paraba de llover, así que nos pusimos los pantalones de agua y continuamos. Al llegar a la empresa de alquiler de coches nos llevaron a una sala donde nos dieron una charla de seguridad y nos pusieron unos vídeos, todo en inglés, sobre como conducir en el circuito, precauciones a tomar y que hacer en caso de accidente. Incluso nos hicieron anotar un número de teléfono en el móvil por si teníamos un golpe. Tras la información nos pusimos los cascos y subimos al coche con el instructor.
En el coche solo podían ir dos personas. En la primera vuelta Suso se puso al volante y el instructor fue de copiloto. A pesar de hablar en inglés dijo que le entendió muy bien y que le fue de gran ayuda, ya que le dio algunas pautas y consejos. En la segunda vuelta vino a por mi e hicimos la vuelta juntos, en la tercera conduje yo y Suso fue mi instructor y, en la cuarta volvió a conducir Suso y yo fui de copiloto.
Para entrar en el circuito hay que pasar la tarjeta de acceso por un escáner. Había llovido y el suelo estaba mojado, algo no muy recomendable para correr, además, había muchas hojas de los árboles en la carretera, algo de lo que nos habían prevenido en la charla de la empresa de alquiler, ya que pueden resbalar. Y para colmo, después de todo el día corriendo el suelo tenía bastantes manchas de aceite y restos de gomas, por lo que resultaba un poco peligroso.
Un par de vueltas antes de entrar nosotros al circuito un motorista tuvo un accidente aunque, por suerte no le pasó nada. El accidentado resultó ser un huésped de la pensión. En el exterior nos encontramos con su hermano y nos estuvo contando lo sucedido. El chico se llevó un buen susto, por lo visto había una mancha de aceite y resbaló. Por suerte, todo quedó en un par de destrozos y algún que otro rayazo.
En la tercera vuelta me puse yo al volante, al principio iba un tanto cautelosa pero, con la ayuda de Suso, que me que me iba cantando las curvas y dándome algunas instrucciones, fui cogiendo más confianza e incluso me atreví a adelantar a tres coches jejeje. Suso quería grabar mi vuelta pero, al pasar la barrera nos vieron la cámara y nos dijeron que dentro del circuito solo se podía filmar con una cámara fija.
La última vuelta era para Suso. Tengo que decir que no soy muy amiga de la velocidad y, reconozco que en algunos momentos pasé algo de miedo. Con deciros que hacia el final de la vuelta estaba tan nerviosa que comencé a hiperventilar un poco... Estaba tan tensa que incluso se me durmieron un poco las manos y los pies. El coche iba muy bien y el piloto también pero, no estoy acostumbrada a estas velocidades. Suso me dijo que si tenía miedo podía ir más despacio pero, yo que soy un poco masoquista y que no quería chafarle la vuelta le dije que no. También me podía haber bajado pero, no se muy bien porqué a pesar de la tensión quería seguir. Aún así, tengo que decir que la experiencia fue alucinante, aunque la verdad es que llegué a sentirme un poco trastornada, unos momentos me reía con euforia y otros sentía unas intensas ganas de chillar.
Una vez dimos las cuatro vueltas volvimos a la empresa de alquiler a devolver el coche y, como todavía quedaba un rato hasta que cerrase el circuito volvimos a Adenau y paramos en la zona desde la que se ve un pequeño tramo del circuito. La verdad es que solo vimos un par de coches y, cuando digo un par es un par, ya que el circuito cerrada a las 19.30 horas y nosotros habíamos llegado a las y veinte.
Allí conocimos a cuatro españoles con los que estuvimos de cháchara. Estos nos comentaron que habían visto alguna empresa de alquiler de coches en la que ofertaban una vuelta al circuito por 99 €, un buen precio para quitarse el gusanillo sino se puede o quiere meter el coche propio en el circuito.
Y volvimos al hotel, había sido un día muy largo y estábamos agotados de tantas emociones. Al día siguiente volvíamos a Suiza, concretamente a Zurich. Pero esto queda pendiente para otro momento….
Gastos del día:
Alquiler coche: 425 €
Vuelta con Sabine Smith: 399 € + 45 € video
Taller: 16,25 €
Gasolina: 16,89 €
Varios: 13,50 €
Comida: 15,64 €
4 comentarios:
Jeje, se nota que les encanta ese mundo Brujilda, y me imagino Suso lo contento que quedaría ese día.
Comparado con el resto de viajes, el de Miami va a ser muy light jaja.
Una cosita que no entiendo: ¿los circuitos son de competiciones oficiales o solo para aficionados y entrenamientos?
Un beso!!
Hola Maeva! La verdad es que a ambos nos gusta mucho todo lo relacionado con el motor, ya sean coches o motos.
En cuanto a los circuitos, la gran mayoría están destinados a competiciones o eventos privados pero, hay algunos, como este del circuito viejo de Nürburgring que, tras ser sustituido por el nuevo, donde hoy en día se celebran las carreras de Fórmula 1, lo han destinado exclusivamente a eventos privados y al público en general.
Si, creo que el viaje a Miami va a ser mucho más light de lo habitual y, además lo espero de verdad porque, últimamente andamos un poco estresados y tengo ganas de unas relajadas vacaciones....
Besitos.
Hacía tiempo que no pasaba por tu casita y me laegra saber que hay cosas que no cambian y que sigo aprendiendo del mundo gracias a ti, un besito.
Muchas gracias guapa. Me encanta que te hayas pasado por aquí.
Un besito.
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