miércoles, 12 de octubre de 2011

Día 11 viaje a Suiza. Camino a Nürburgring.


18 de julio de 2011

Estuvo lloviendo prácticamente toda la noche y el día amaneció muy nublado. La tarde anterior habíamos llegado pronto al hotel después del G.P de Sachsenring y preparamos el equipaje para ir ganando tiempo, de esta forma, esa mañana solo teníamos que levantarnos, desayunar y cargar la moto.

Desde Marienberg, la localidad donde se encontraba el hotel, hasta Nürburgring, había 535 kms que hicimos en tres paradas, dos para repostar y descansar y una para comer ¡Como no! en un Burguer King que había en un área de servicio. Por estos lares la gasolina estaba a 1,56 €/litro aproximadamente pero, en algunas gasolineras, en vez de aparecer en el surtidor gasolina sin plomo 95 había dos equivalentes, la super y la super E10, esta última un poco más barata que la anterior.


De camino nos cayeron cuatro gotas y, aunque íbamos bien equipados con la ropa de goretex no queríamos llegar a la pensión mojados así que, tras la lluvia activábamos durante unos minutos el modo “secadora”, (un poco más de gas de lo habitual seca que da gusto).

Cogimos un tramo en obras del que nos costó bastante salir, ya que derivaron el tráfico por una carretera nacional, que además era muy estrecha y, como las maletas de la moto sobresalen mucho apenas podíamos pasar entre los coches.


Apenas quedaban 20 kms para llegar al destino cuando comenzó a llover con bastante intensidad, por suerte, unos kilómetros antes paró de llover y, aunque no del todo, la ropa llegó relativamente seca.

Finalmente llegamos a la pensión a las 18.00 horas. En esta ocasión nos alojamos en la Pensión Sonnenwende, que se encuentra en Reimerath, a unos 5 kms del circuito nuevo de Nürburgring y a unos 7 kms del viejo.


Reservamos la pensión a través de su propia web. Las críticas que leímos eran muy positivas, la pensión estaba próxima al circuito viejo de Nürburgring y el precio era bueno.


Disponen de habitaciones para dos y tres personas, unas sin baño, otras solo con inodoro y con una ducha comunitaria en el pasillo, y otras con baño completo pero, para esas fechas no tenían disponible la doble con baño y tuvimos que reservar la triple con baño, que era un poco más cara. Su precio por noche fue de 60 € con desayuno incluido y permanecimos alojados dos noches.

Los dueños viven debajo de la pensión y, su casa está comunicada con esta. Nada más llegar y tras hablar con ellos aparcamos la moto en un granero anexo al edificio. Existe una pequeña zona de parking privado en el exterior aunque, la verdad es que el aparcamiento no es un problema. Después nos acompañaron al interior de la pensión, nos enseñaron las zonas comunes, nos explicaron donde se encontraban las cosas, nos preguntaron a que hora queríamos desayunar y, finalmente nos enseñaron la habitación.


En la zona común se encontraba la sala de estar con televisión, el espacio para el desayuno y un mueble con algo de comida y bebidas. En caso de querer tomar algo había una lista de precios y unos post it, donde había que anotar el producto, el precio y el número de habitación. La pensión no cuenta con ascensor y las habitaciones se encuentran en la primera planta, por lo que la accesibilidad en silla de ruedas es nula.


La verdad es que, aunque los dueños hablaban inglés y nada de español, vocalizaban muy bien, por lo que nos resultó relativamente fácil entenderlos.

Nuestra habitación tenía tres camas, dos unidas a modo de cama doble y otra individual aparte. La habitación era muy luminosa, tenía tres ventanas por lo que entraba mucha luz. Contaba con un armario, no tenía televisión y el baño era completo. También disponía de wifi gratis pero, había que pedir el código a los dueños. Eso sí, estaba totalmente prohibido fumar, ni con la ventana abierta y hacia la calle, algo que nos especificaron al entrar en la habitación.


La verdad es que la pensión resultó ser muy tranquila, no oímos ningún ruido por la noche, dormimos bien, la atención recibida fue muy buena y la valoración general muy positiva.


En cuanto al desayuno, habíamos acordado con la dueña bajar a desayunar a las 9.30 horas. Este estaba bien pero, no había mucha variedad aunque era suficiente: huevos cocidos, macedonia de frutas, panes variados, chocolate, cereales, bebidas calientes, nocilla, mermelada, mantequilla y algo de embutido. Como curiosidad, el primer día le pedimos una pieza de fruta suelta, ya que solo había macedonia. Inmediatamente la mujer nos trajo una manzana pelada, creemos que con un pelador por la finura con que estaba hecho. Al día siguiente y sin decirle nada, vino con la misma pieza de fruta nuevamente pelada. La verdad es que los dueños son encantadores.


La temperatura aquí era bastante más baja de lo habitual para ser verano, diría que incluso hacía frío. Al llegar al hotel decidimos quedarnos a descansar. Teníamos algo de comida para cenar así que, ni salimos a hacer compra. Al día siguiente queríamos entrar en el circuito viejo de Nürburgring con un coche de alquiler, ya que hacerlo en moto es muy peligroso y nada recomendable.


Pasamos el resto de la tarde buscando empresas de alquiler de vehículos por la zona, comparando precios y grabando las direcciones en el GPS. ¡Que emoción!....

Gastos del día:

Gasolina: 64,07 €

Comida: 11,07 €

Varios: 0,30 €

2 comentarios:

Maeva dijo...

Jajaja, me encanta "varios 0'30" jaja.

Pues aunque no sea un hotel de 5 estrellas, está bien, no? tranquilo, limpio... qué más quieres?

Ponte las pilas que se te va a juntar con el crucero jajaja.

besos!

BRUJILDA: dijo...

Hola Maeva! ¿Sabes de que son esos 0,30 €? Es lo que me costó ir al baño en un área de servicio. Ya sabía yo que iba a traer cola jajaja. Que no se diga, están anotados hasta los céntimos de cada gasto.
Pues si, la pensión estaba muy bien, totalmente recomendable.
Creo que no me va a dar tiempo a terminar este viaje antes de el de Miami. Últimamente estoy un poco liada por lo que apenas tengo tiempo para dedicarme al blog.
Esta tarde que voy a estar vagueando en casa me gustaría redactar la siguiente entrada.
Un besito Maeva.