jueves, 22 de septiembre de 2011

Día 8 viaje a Suiza. Museo Porsche. Berghotel Drei Brüder Höhe

15 de julio de 2011.


Nos levantamos temprano, queríamos ir al Museo Porsche por la mañana y por la tarde poner rumbo hacia Marienberg, la localidad donde se encontraba nuestro próximo alojamiento. Aquí pasaríamos el fin de semana viendo los entrenamientos, clasificaciones y carreras del Gran Premio de motos de Sachsenring.


Como desde el hotel al museo apenas había 5 kms, pedimos que nos guardaran el equipaje mientras íbamos al museo, de esta forma podríamos dejar las cazadoras y las botas en las maletas de la moto e ir con camiseta y tenis a recorrerlo más cómodamente. La verdad es que no hubiera hecho falta porque el museo contaba con consignas pero, no lo sabíamos.


El museo tiene parking privado de pago pero, si se va en moto, justo en frente de este y al lado del concesionario Porsche hay una zona de aparcamiento gratuito para motos. Los coches lo tienen un poco más difícil para aparcar por lo que la solución sería el parking.



El interior del museo es espectácular, además de por su cantidad y variedad de coches, por el diseño y decoración del espacio.



La entrada al museo cuesta 8 €, 4 € para discapacitados. Al vernos, una trabajadora ofreció una silla de ruedas a Suso ¡Estupendo!. Eso si, allí las sillas son proporcionales al tamaño de los alemanes.



El museo se encuentra en Porscheplatz 1 D-70435 Stuttgart - Zuffenhausen, el horario es de 9.00 a 18.00 horas de martes a domingo y los lunes permanece cerrado.



Hicimos un recorrido por todo el museo viendo los coches y fotografiándolos. La verdad es que sin darnos cuenta, permanecimos dentro embelesados más de dos horas.



Tras la visita volvimos al hotel a buscar el equipaje. De Stuttgart a Marienberg había unos 450 kms pero teníamos toda la tarde por delante. Volvimos a entrar en la autobahn, la autopista alemana. Había mucha densidad de tráfico, no se si porque era viernes, operación salida, o quizás fuera lo habitual. En general los alemanes corren mucho, son hábiles conduciendo pero, también es cierto que se pegan mucho entre si y, teniendo en cuenta la alta velocidad no me parece lo más recomendable.

Una curiosidad de las áreas de servicio alemanas es que hay que pagar entre 0,50 – 0,70 € por ir al baño pero, al menos en las dos áreas en las que paramos, al insertar las monedas la máquina entregaba un vale de descuento por el mismo importe o un par de céntimos menos a descontar en las compras que se realizaran en la tienda, cafetería o restaurante.

En la primera parada que hicimos para repostar aprovechamos para comer. Compramos una salchicha típica alemana que, debido al tamaño que tenía nos bastó para comer ambos. Tras la comida a Suso le entró el sueño y decidió echarse una pequeña siesta, todavía nos quedaban unos cuantos kilómetros hasta Marienberg.

A medida que nos aproximábamos a Sachsenring comenzaban a verse más motos. Un accidente de un camión en sentido contrario provocó retenciones incluso en nuestro sentido.

Y llegó el momento de salir de la autobahn y desviarse hacia Marienberg. Esta localidad se encuentra a 50 kms del circuito de Sachsenring, quizás un poco alejado de éste pero, nos decidimos un poco tarde y, o ya no quedaba nada próximo, o lo que quedaba era excesivamente caro. La verdad es que tampoco nos importaba mucho la distancia. Teníamos todo el día para estar en el circuito y volver tranquilamente al hotel.

Desde que salimos de la autobahn circulamos por carreteras secundarias con poco tráfico, sin apenas gente por la calle y atravesando algunas zonas boscosas con mucho encanto.


Nos alojamos en el Berghotel Drei Brüder Höhe (cuesta escribirlo, cuanto más pronunciarlo), que reservamos a través de Booking. El precio por noche fue de 62 € con desayuno incluido. Tengo que decir que cuando vi las fotos por internet no me gustó demasiado y además me parecía un tanto siniestro pero, como no había mucho donde elegir lo reservamos.


El hotel no es especialmente bonito, incluso tiene detalles un tanto horteras pero, la habitación estaba muy bien además de limpia, la estancia fue buena al igual que el trato recibido.


Durante el trayecto Suso fue metiéndose conmigo, recordándome lo siniestro que era el hotel y asustándome. Cuando llegamos había unas diez motos aparcadas y movimiento en el restaurante. Bueno, al menos había más gente alojada, por un momento había llegado a pensar que al estar tan apartado no habría ni un alma.


El señor que me atendió en recepción (lo siento pero voy a ser mala jejeje), daba un poquiiiito de miedo. Si no llego a ver más gente en el hotel creo que salgo corriendo…. El hombre solo hablaba alemán así que, como buenamente pudimos nos fuimos entendiendo.


La habitación no era demasiado moderna pero era cómoda y estaba muy limpia. Contaba con una cama doble, un colchón cómodo, un edredón y unas almohadas muy agradables, una TV pequeña, un armario, un escritorio, un despertador eléctrico e incluso una Biblia.



Lo que menos me gustó de la habitación es que las cortinas no eran muy tupidas y en Alemania amanece excesivamente pronto por lo que, sobre las cinco y media de la mañana entraba mucha luz por las ventanas.


El baño era abuhardillado y amplio, contaba con ducha y un secador, algo que agradecí bastante porque no había llevado el mío por falta de espacio y aquí refresca bastante como para ir con el pelo húmedo.



El hotel cuenta con parking gratuito, los coches lo hacen en la parte delantera y las motos en la trasera, en un pequeño garaje cubierto pero no cerrado. También tiene internet gratis pero hay que pedir el código en recepción.


El desayuno se sirve de lunes a viernes de 6.30 a 9.30 horas y los fines de semana de 7.30 a 10.00 horas. En el hotel la gente madrugaba mucho así que, los tres días desayunamos prácticamente solos.


El desayuno estaba bien, café, zumos, té, variedad de frutos secos, yogurt y mermeladas caseras (o al menos lo parecían), frutas, embutido, queso, nocilla, mantequilla y variedad de panecillos así como algo de bollería. El primer día llegamos a desayunar sobre las nueve y apenas quedaban bollos y fruta.


Al llegar nos dimos cuenta de que llevábamos una semana de viaje y necesitábamos lavar la ropa. Como la mayoría del personal solo hablaba alemán usamos el traductor de google para entendernos. Bajamos el portátil a recepción con el texto de nuestra petición y lo entendieron perfectamente. Nos dijeron que no nos iban a cobrar nada, supongo que no tienen servicio de lavandería y lo hicieron como algo excepcional. En dos días teníamos la ropa lavada, secada y doblada.


El resto del día lo pasamos descansando, viendo fotos y conectándonos con el mundo a través de internet. A la mañana siguiente iríamos a ver los entrenamientos del G.P de Sachsenring pero, esto queda para otra entrada.


Gastos del día:

Museo Porsche: 12 €

Gasolina: 38, 77 €

Hotel: 186 € (tres noches)

Comida: 7,6 €

Varios: 1,70 €

6 comentarios:

Wiky dijo...

los 12 euros del museo porche son por persona o entre los dos? que pasada de viaje... echo de menos mi varaderoooooo (envidia que os tengo XD)

BRUJILDA: dijo...

Hola Wiky!.La entrada cuesta 8 € por persona, pero los discapacitados solos pagan 4 €, de ahí que entre los dos pagásemos 12 €.
El viaje fue una gozada y, aun queda mucho por contar....jejeje.
Saludos.

Maeva dijo...

Que pasada el museo, como se nota el lujo y la calidad eh?? que bonito, yo no soy tan amante de los coches, pero un porsche es un porsche jajaja.
Y bueno, lo del hotel sinestro jajaja, estás como una cabra, pero si algún día voy por ahí ya sé donde no quedarme.

un beso Brujilda!!

BRUJILDA: dijo...

Hola Maeva!

Y tanto, un lujazo jejeje. El museo es impresionante, tanto por el continente, como por supuesto por el contenido.
Si, el hotel me pareció un poco siniestro al principio pero, son cosas mías, que soy demasiado fantasiosa jejeje. La verdad es que resultó estar muy bien, con alguna horterada pero, podrías alojarte allí perfectamente.
Un besito.

mariposa dijo...

12E nada más?!!Qué barato!..Sólo por ver el edificio ya deben cobrar bastante!!...Qué maravilla de la arquitectura..Me encantó!...Y el hotel lo veo bastante bien, y siniestro no lo veo..Bueno, tal vez la entrada,je..Qué graciosa que nos has apuntado los gastos del día hasta con céntimos y todo!,jiji...Viene bien para hacerse una idea por si alguien quiere emprender un viaje de las mismas características...un besito

BRUJILDA: dijo...

A mi también me parece que el precio de la entrada está muy bien. La verdad es que el museo lo merece, es una chulada.
En cuanto al hotel, no me preguntes porqué pero me daba la sensación de siniestro jejeje. Una vez allí cambié de opinión aunque, cuando vi al recepcionista pensé ¡Donde nos hemos metido! jajaja. No, tengo que reconocer que soy demasiado peliculera, el hotel estaba bien.
Con céntimos y todo Mariposa. Bueno, así quien lo lee puede hacerse una idea de lo que se puede gastar. Al final del viaje haré un resumen del gasto total.
Un besito.