Amaneció lloviendo ¡Como no!, en todos los viajes que hacemos en moto, ya sea verano u otoño, algún día tiene que llover. Pero bueno, ya contábamos con ello.
Teníamos que dejar el Hotel Résidence Castel Club Leysin Park antes de las 10.30 horas por lo que nos levantamos sobre las 8.00 de la mañana. Aprovechando los electrodomésticos y el menaje de cocina del que disponíamos preparamos un apetitoso desayuno.
Colocamos el equipaje sobre la moto y tiramos en dirección a Lucerna, que se encuentra a 230 kms de Leysin. Nada más salir comenzó a llover, paró unos minutos pero después volvió hacerlo durante todo el trayecto. Recorrimos cerca de 200 kms bajo la lluvia y, los últimos 100 kms con mucha más intensidad.
No, no estoy loca, las fotos que veis bajo la lluvia en carretera no están hechas con una cámara normal. Hace un par de meses compramos una cámara de fotos compacta para llevar encima siempre, permitiéndonos sacar fotos desde la moto sin cargar con la reflex e inmortalizar lo que fuese en cualquier momento. Además de pequeña es sumergible, de ahí que no le pase nada en contacto con el agua.
Al llegar a Lucerna fuimos directos al hotel, el Etap Luzern City, perteneciente a la cadena low cost Etap, aunque con unos precios business. El precio por noche fue de 99 CHF más 4 CHF de impuestos municipales y, aunque parezca mucho, con diferencia fue lo más barato que encontramos en toda la ciudad.
A mayores también contratamos los desayunos (11 CHF por persona), quizás un precio un tanto elevado pero, teniendo en cuenta el coste de la comida en Suiza y sobretodo si sois de desayunos abundantes, compensa con diferencia. La reserva la hicimos con el propio hotel y el precio total por una noche fue de 125 CHF (108,22 €).
El horario de entrada y salida del hotel es a las 12.00 horas. Si al llegar al hotel la recepción estuviera cerrada, habría que insertar la tarjeta de crédito en el distribuidor automático de habitaciones para obtener número de habitación y código de acceso.
Su ubicación es bastante buena, no está en el centro pero, caminando se llega perfectamente. La habitación es pequeña pero muy práctica. A diferencia con los Etap en los que nos alojamos en Francia éste, digamos que es mucho más glamuroso. La habitación es sencilla pero cuenta con lo justo y necesario para pasar una agradable estancia. El mobiliario estaba nuevo y la limpieza era estupenda. Dormimos muy bien y además no escuchamos ruidos, algo a lo que un@ siempre le teme en este tipo de hoteles.
La habitación cuenta con una cama doble y sobre ésta una litera. En la habitación también había una mesa pequeña con un taburete, TV y, en vez de armario había una barra con un par de perchas.
El lavabo y la ducha se encontraban en la propia habitación y, en un cubículo a parte estaba el inodoro. Eso sí, como en todos los Etap solo colocan dos toallas y dos jabones.
El hotel dispone de parking privado cubierto. El precio para los turismos era de 12 CHF por noche y para las motos gratuito. El wifi también es de pago, 5 CHF por media hora y 15 CHF por tres horas.
El horario del desayuno es de 6.00 a 10.00 horas. Quizás el espacio destinado a este era un poco reducido. El desayuno es muy sencillo pero suficiente: café, zumos, cereales, manzanas y macedonia de frutas, yogures, tostadas, pan, mantequilla, mermelada, miel, queso y quesitos así como algo de embutido.
Al llegar al hotel dejamos el equipaje en la habitación y, a la vista que no dejaba de llover decidimos quedarnos con la ropa de goretex y salir a la lluvia a buscar un McDonal´s para comer. Este se encontraba en el centro de la ciudad, en la C/ Pilatusstrasse, prácticamente al lado del Kapellbrücke o “Puente de la Capilla”. Al lado también había un Burguer King así que, por comida basura que no fuera, teníamos donde elegir.
Al salir de nuevo a la calle comenzó a llover con más intensidad. En estas condiciones hacer turismo es una lata. Estábamos al lado del Kapellbrücke y nos acercamos a verlo. Suso se quedó esperando bajo cubierto con vistas al puente y yo, me fue a recorrerlo.
El Kapellbrücke es el puente de madera más antiguo de Europa y el segundo más largo, con 204.70 metros. Es el símbolo de la ciudad y una de sus principales atracciones turísticas.
Fue construido en el año 1365 para cruzar el río Reuss. Al principio era mucho más largo pero, en 1835 sufrió un incendio que lo daño, por lo que hubo que acortarlo. En el año 1993 volvió a incendiarse y, en esta ocasión tuvo que ser cerrado y restaurado durante unos años.
Este puente de madera techado cuenta en su interior con 111 pinturas que datan del siglo XVII y que representan la historia de Lucerna.
Al lado del puente se encuentra la Wasserturm o Torre del Agua, una torre de forma octogonal que fue construida sobre el río antes de la construcción del puente, alrededor del año 1300. A través del tiempo la torre ha tenido diferentes usos, torre de vigilancia, archivo de la ciudad o cámara del tesoro entre otros.
Todo el puente está adornado con flores, aportándole colorido y haciéndolo más bonito. Crucé el puente de un extremo a otro y, al menos durante este tiempo dejé de estar bajo la lluvia.
En el río algunos patos y, especialmente los cisnes, se acercaban para que les dieran de comer. La verdad es que estaban muy resabiados.
Tras recorrer el puente y hacer algunas fotos decidí ir a buscar a Suso y dar por concluida la tarde. No parecía que fuera a parar de llover y no teníamos ganas de seguir mojándonos. Me hubiera gustado mucho haber visto el puente de noche y conocer algo más la ciudad pero, no pudo ser.
Antes de volver al hotel teníamos que comprar algo para la cena. Cogimos un ascensor que había próximo al Kapelbrücke que nos llevó bajo tierra hasta la estación de trenes. Allí encontramos un supermercado en el que nos abastecimos básicamente de frutas y yogures que acompañamos con el embutido zamorano que habíamos traído de casa. Bueno, también aprovechamos para comprar una caja de bombones Lint Premium. Que no se diga que no hemos probado el chocolate suizo… estaban buenos la verdad. Tras la compra volvimos a coger otro ascensor que nos llevó directamente hasta la moto, estratégicamente aparcada a la salida de éste.
Además del Kapellbrücke, otro de los lugares a visitar es el Löwendenkmal o monumento del León moribundo o herido de Lucerna, una escultura que fue esculpida entre en el año 1819 y 1821 sobre una pared de roca para conmemorar la muerte en 1792 de unos 700 mercenarios de la Guardia Suiza durante la Revolución Francesa. No llegamos a verlo pero, aquí os dejo un enlace de la wikipedia.
Una de las excursiones más demandadas desde Lucerna es la subida al Monte Pilatus, así como la subida al Hammetschwand, el ascensor exterior más alto de Europa
La lluvia no quería darnos tregua y decidimos volver al hotel. Pasamos el resto de la tarde vagueando y viendo películas, que para eso estábamos de vacaciones….
Al día siguiente llegamos a Stuttgart, en Alemania, pero antes.... un alto en las Cataratas del Rin.
Gastos del día:
Hotel: 125 CHF
Gasolina: 18,75 CHF
Comida: 37,25 CHF
5 comentarios:
Este hotel no me convence Brujilda jeje, no me gusta, muy funcional, y encima caro jajaja.
Lo que te he dicho en alguna ocasión, la guía Michelín jeje.
Que sitio más bonito, el resto del pueblo/Ciudad no sé como será, pero el puente y los edificios que se ven en las fotos son preciosos.
Un beso!!!
El hotel es muy sencillo pero está muy bien. Nosotros nos sentimos cómodos, quizás un poco más de espacio no hubiera venido mal pero bueno.
Y si, el precio es caro pero, fue lo más barato que encontramos y es que, los hoteles en Suiza, bueno, en general todo en Suiza está muy caro.
Aunque vimos muy poco de Lucerna la ciudad prometía, y mucho. Pena de no haber tenido mejor tiempo....
Un beso Maeva.
Llego con retrazo, je...El puente lo vi en Callejeros viajeros", me encantó. El hotel me parece muy limpio por lo que veo, pero la habitación es un poco como si fuera la de un tren o barco, no?...Tal vez es porque por aquí no estamos acostumbrados al mobiliario y demás de la que nos muestras..Pero lo importante es que sirva para pasar la noche con comodidad...Apunto estos detalles, que nunca se sabe si se presenta un viaje por esos lados del mundo!,jiji...Y la cámara compacta muy buena idea y además se puede mojar..ideal para sacar fotos con lluvia...un besito
uyyyy qué horror!!escribí mal "retraso"!!(corrección)je
No te preocupes Mariposa. Si, la habitación podría ser perfectamente el camarote de un barco, es pequeño, sencillo y funcional.
Nosotros hasta este viaje no habíamos estado nunca en un hotel de la cadena Etap y, la verdad es que nos han gustado mucho, quizás no tanto la estética como el precio, sobretodo en Francia, donde eran mucho más baratos.
Y la cámara es un juguete que además se puede mojar jejeje.
Un besito.
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