sábado, 25 de junio de 2011

Tranvías lisboetas

Tras el Gran Premio de Estoril decidimos ir a dar un paseo por Lisboa. La idea era subirnos en uno de los míticos tranvías que recorren la ciudad y, según habíamos leído, la línea 28 que va desde el Castillo de San Jorge hasta el Barrio Alto recorriendo cerca de 10 km es una de las más concurridas.


Para llegar hasta la parada de tranvía, que se encontraba próxima al Castillo de San Jorge, pasamos por toda una odisea y, para que os hagáis una idea os pongo en situación: pavimento adoquinado mojado y en algunos tramos levantado, una gran pendiente y tráfico y, por si fuera poco y para rematarlo, la calle estaba repleta de vías ¡vamos! el complemento perfecto para ir en moto. Cuando nos dimos cuenta del percal ya era tarde, fui presa del pánico y Suso tuvo que concentrarse para que no le pusiera nervioso. Finalmente y en cuanto pude opté por bajarme de la moto para que el continuara solo ¡Que mal trago!.

 
Una vez dejamos atrás las pendientes y llegamos a suelo llano aparcamos. A los pocos minutos llegaba nuestro tranvía, un legendario tranvía amarillo que lleva recorriendo la ciudad más de un siglo. El billete cuesta 2.50 € por persona aunque, existen bonos con una validez determinada con el que los trayectos salen mucho mas económicos. Por si os interesa aquí podéis encontrar mas información.

Este tranvía, considerado toda una institución en Lisboa, se conserva tal y como era antaño: su estética, su interior de madera, su maquinaria, incluso su campana para alertar a los peatones despistados.

 
Algo que me llamó la atención y me pareció bastante peligroso fue que las ventanas de guillotina estuvieran totalmente abiertas. Mas que nada porque las calles en algunos puntos son muy estrechas y, a nada que un@ asome la cabeza o un brazo corre el riesgo de cruzarse con otro tranvía o un coche y salir mal parado. Hubo algunos tramos en los que resultó incluso complicado pasar ya que, además de la angosta vía había vehículos aparcados.

 
Pensábamos que el tranvía hacía una ruta circular pero, al llegar al final del trayecto nos hicieron bajar y esperar al siguiente, volviendo ¡como no! a pagar otros 2,50 € por persona para volver a subir. Bueno, vamos a pensar que de esta forma contribuimos a sacar al país de la crisis…

Tanto a la ida como a la vuelta el tranvía iba lleno de turistas pero, en un par de paradas conseguimos hacernos un hueco y sentarnos. Sentad@, el paseo se hace mucho más ameno, pues se evitan los golpes con las mochilas de los viajeros, los vaivenes, el tener que agarrarse malamente a lo que se pueda y, el riesgo a que te roben los amigos de lo ajeno, algo que por lo visto y según los carteles de aviso debe de ser muy frecuente.

 
Y tras un paseo de unos 40-45 minutos llegamos de nuevo a nuestra parada. Eso sí, bajamos sudando como pollos porque, llevábamos la ropa de la moto puesta y, entre que el espacio era pequeño y que el tranvía iba lleno no había espacio ni para quitarse la cazadora. Pero bueno, el paseo estuvo entretenido y habíamos subido en uno de los famosos tranvías lisboetas.


Até a próxima. Hasta la próxima....

6 comentarios:

Maeva dijo...

Hola Brujilda!! que gracioso el tranvía, y que curioso, que es chiquitito, pero es bonito. Nada que ver con el de Tenerife jajaja.

La próxima semana vacas ya, no?? pásenlo muy bien, que veo que tienen buen planning, como siempre.

Un beso y si no vuelves antes de irte, felices vacaciones!

sentada en la luna dijo...

Muy buena opción la de ver Lisboa en tranvía.
Que tengáis unas vacaciones estupendas!!! Besos.

yamajos dijo...

Los tranvías portugueses son de verdad auténticos y románticos. Tuvimos la oportunidad de viajar en Oporto en un antiquísimo tranvía por toda la zona declarada por la UNESCO patrimonio de la humanidad. Recordamos esa experiencia con cariño.
Hasta pronto, esperamos vuestras crónicas de las inminentes vacaciones

BRUJILDA: dijo...

Maeva: ¡Hola Maeva! ¡Cuanto tiempo!. Te echaba de menos.
El tranvía es muy chulo, tiene mucho encanto aunque, hubiera sido perfecto si fuera algo mas vacío. Hubo momentos en que iba realmente lleno y resultaba un poco agobiante.
Si, entre el de Tenerife y este hay un abismo jejeje. ¿Te puedes creer que en todo el tiempo que estuve en Tenerife no me subí al tranvía?.
No, la próxima semana nos vamos a Vigo a pasar el último finde antes de las vacaciones y el 8 de julio partimos.
Estos días estamos algo preocupados porque Suso tiene una lesión en el hombro. Está en tratamiento y cuidándose, así que confiamos en que se recupere pronto.
Espero que antes de irme hablemos.
Besitos.

Sentada en la luna: Siempre tuve ganas de subirne en uno de estos míticos tranvías y, por fin lo he hecho.
Ese día tras las Carrera del GP de Estoril estábamos algo cansados y el tiempo no acompañaba demasiado pero, me hubiera gustado recorrer un poco mas la ciudad.
Muchas gracias Teiddana.
Besitos.

Yamajos: Yo también creo que son muy auténticos y si, tienen un puntito de románticos e incluso de nostálgicos.
Pues, el día que vaya a Oporto tendré en cuanta lo del tranvía. La experiencia me ha gustado y me gustaría repetir.
Hasta pronto Yamajos. En 13 días estaremos poniendo rumbo a Irún.
Saludos.

mariposa dijo...

Que bonito!!me gusta mucho que aún se conserve como antaño, que esté tan cuidado y bien conservado!!Los portugueses deben ser cuidadosos y valorar lo que tienen para que se conserve tan bien el interior!un besito y gracias por mostrárnoslo!

BRUJILDA: dijo...

Gracias a ti por leerlo Mariposa. Me alegro que te haya gustado. La verdad es que a pesar de los años que tiene se conserva en muy buen estado.
Además, son una de las atracciones turísticas nas importantes de Lisboa.
Un besito.