La excursión salía por la mañana desde el pantalán de Puerto Colón y duró aproximadamente unas tres horas. No recuerdo muy bien como se llamaba el catamarán, pero creo que era “Freebird”. De todos modos aquí os dejo una web con varias empresas que se dedican a hacer estas excursiones marítimas
No muy lejos del puerto comenzamos a ver algunos delfines pero, no quisieron acercarse mucho a nosotros. A unas tres millas de la costa llegamos a la zona donde se encuentran las ballenas y, muy lentamente nos acercamos a ellas hasta parar la embarcación.
Éramos los únicos españoles del grupo y, toda la información que daban por megafonía era en todos los idiomas menos el nuestro así que, el mecánico del barco, que era español, estuvo con nosotros contándonos los mismo pero en persona.
Se alimentan de calamares y pulpos de aguas profundas, para lo cual se sumergen a mas de 500 metros durante mas de 15 minutos. Por lo visto, esta tarea es asumida por los machos, lo que les supone tal desgaste físico que viven quince años menos que las hembras, que suelen llegar hasta los sesenta.
Los machos pesan casi el doble que las hembras y suelen tener cicatrices en la piel de competir entre ellos por las hembras. Estas ballenas piloto forman bancos de un mínimo de diez hasta las cien y, se asocian con otros cetáceos como los delfines comunes o mulares. Los adultos forman vínculos de largo tiempo y se reconocen mediante silbidos.
Estuvimos un buen rato en silencio y contemplándolas hasta que se alejaban, y entonces continuábamos navegando para localizar a otro grupo. De camino, el mecánico que nos estaba haciendo de guía, nos dijo que iba a tirarse al agua a por una tortuga que se mantenía a flote. Por lo visto se le había metido un parásito en el culillo y, debido a la presión no era capaz de descender y bucear. La subieron al barco, le quitaron el parásito y de paso la cepillaron y la limpiaron bien aunque, por la foto bien podría decirse que no le hizo mucha gracia que nadie le tocase su trasero.
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Nos recogieron en la playa de Las Vistas y nos llevaron en una zodiac hasta la lancha. Una vez allí nos colocamos el arnés y el chaleco salvavidas, nos sentamos en la popa del barco y suavemente empezamos a ascender, por lo visto hasta cerca de los 100 metros de altura.
Yo nunca había “volado” y me sorprendió que allí arriba hubiera tanto silencio. Durante unos 15 minutos disfrutamos de un viaje a vista de pájaro así como de unas vistas privilegiadas de la costa. Además los vuelos son dobles por lo que pudimos ir comentándolo todo. El regreso a la lancha se hace también de forma muy suave, eso sí, antes de llegar jugaron con nosotros un poco metiéndonos y sacándonos del agua un par de veces.
La verdad es que lo pasamos realmente bien, fue un día completo y, tanto la excursión para conocer las ballenas piloto como el vuelo en paracaidas fueron dos experiencias inolvidables. Eso sí, confieso que allí arriba pasé un poco de miedo.
8 comentarios:
Que valor brujilda, yo es que tengo un poco de vértigo y te admiro.
Pero también soy un poco masoquista y me llama mucho la atención jeje, por cierto ¿que tal va ese ingles?
Un besazoooo
Q envidia... con lo que me gustan a mi los animalillos y el mar..
Y encima en parapente... yo tambien quierooooo :D
Jo!!que miedica soy para esas cosas de altura!!el viaje para ver los delfines y ballenas debío ser alucinante!!nunca lo he hecho, porque mareo en los barcos y lo del paracaidas remolcado, pues tengo vértigo!!..pero tengo que superarlo pronto, porque esas cosas me encantan...que valor tienes Brujilda!!muchas gracias por la información!un beso
Que excursión más apetecible!
Seguro que si se lo cuento a mi chico, me dice que hay que ir a Tenerife YA!
Un besazo!
Tienes un premio en mi blog, muak
Julia: A mi la altura no me da vértigo pero, soy un poco obsesiva con el tema de la seguridad. Creo que los dos primeros minutos estuve conteniendo la respiración pero, una vez arriba de todo y con tan buenas vistas empezamos a hablar, a comentar lo que veíamos y me relajé por completo.
Pues el inglés fatal, apenas nos hemos puesto a repasar, eso si, de vez en cuando pensamos en alguna situación que se pueda dar y nos ponemos a chapurrearlo malamente.
Julia, ahora mismo voy a ver el premio. Muchas Gracias y un besito.
Estebariz: Son una chulada Esteban y además, pasaron bastante cerca de nosotros. En total vimos un par de grupos. Eso sí, los delfines no se dejaron ver mucho, pasaron dos cerca del barco pero enseguida se marcharon.
En otra ocasión que fui por la zona de los acantilados de los Gigantes si que vi de cerca un par de delfines y una cría.
Y lo del paracaidas fue toda una experiencia. Leyendo en internet vi esta web, www.parascending.es en la que promocionan esta atividad en Sanxenxo. Eso sí, ponía que el negocio estaba en venta. Supongo que solo trabajarán en verano y no debe de dar muchos beneficios.
Un saludo.
Mariposa: De nada mariposa.Cada uno tenemos nuestros miedos. Yo de adolescente no tenía miedo a nada, me subía en cualquier atracción de feria, soñaba con tirarme en paracaidas y no me daba ningún miedo la velocidad. Con los años me he vuelto muchísimo mas miedosa, aunque yo prefiero decir que ahora soy más responsable. Eso sí, después lo hago y disfruto como una enana.
La excursión para ver las ballenas estuvo estupenda, no siempre se tiene la posibilidad de acercarse tanto a estos animales así que, yo personalmente salí encantada. Eso sí, si te mareas lo vas a pasar un poquito mal pero bueno, siempre está la biodramina.
Un besito.
Nut: La excursión estuvo genial, fue un día perfecto. Realmente fue el regalo que le hice a Suso por su cumpleaños, había cumplido esa semana y le preparé la sorpresa para el sábado.
Bueno Nut, si algún día venís tu chico y tu a Tenerife, aquí queda el post por si quieres darle una sorpresa.
Un besito.
Que chulada de excursión, tiene que ser muy bonito ver a ballenas y delfines en su habitat y no encerrados en una piscina en el loro parque o en cualquier zoo. y lo que hicieron Suso y tu, que pasada!! a mi no me importaría hacerlo para nada, pero me tendría que ver en el momento.
¡un beso!
Maeva: Sin duda verlos en libertad es infinitamente más placentero. En el loroparque los disfrutas mas de cerca y verlos es una auténtica maravilla pero, es cierto que están fuera de su hábitat. Hasta el momento solo he visto un zoo en el que los animales están relativamente libres y con espacio, dentro de lo que cabe, suficiente, y es en Cabárceno (Cantabria).
El parascending es una auténtica pasada, si en principio no tienes vértigo, ni tienes miedo a las alturas seguro que subes como una campeona.
Un besito.
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