Esta mañana nos levantamos temprano y después de un agradable desayuno con vistas hacia los Roques de Salmor decidimos salir en dirección al Hotel Punta Grande, el hotel más pequeño del mundo según el Libro Guinnes de los Records. Éste se encuentra en un pequeño embarcadero y forma parte del patrimonio histórico de El Hierro, ya que es uno de los más antiguos que existen en la isla (1884). Fue un antiguo despacho de aduanas que se encargaba de los barcos que hacían la ruta con América.
El hotel es de dos estrellas y cuenta con tan solo cuatro habitaciones. Es un lugar en el que la tranquilidad está asegurada ya que en las habitaciones el sonido del mar batiendo es el hilo musical de fondo y en su interior la televisión brilla por su ausencia.
Desde el embarcadero se ven los Roques de Salmor, compuestos por dos islotes, el Roque Grande y el Roque Chico. En ellos habitó hasta hace poco una especie de lagarto prehistórico llamado Lagarto Gigante de Salmor, actualmente extinguido.
A continuación nos fuimos al Ecomuseo Guinea, uno de los primeros ecomuseos de España, compuesto por un Lagartario y por el antiguo Poblado de Guinea. La visita es guiada y dura algo más de una hora. La entrada cuesta 6,50 € para residente canario y 1 € más para no residente.
Primero nos llevaron a ver el Lagartario, un centro de recuperación del Lagarto Gigante del Hierro, una subespecie del Lagarto Gigante de Salmor que es criado en cautividad para su posterior puesta en libertad. Este que os muestro en la foto estuvo en la misma postura los veinte minutos que duró la visita, llegamos a pensar que era de mentira.
Después la visita continua por el Poblado de Guinea, uno de los asentamientos mas antiguos de la isla. El poblado ha sido restaurado y puede verse la evolución de las viviendas de los bimbaches, antiguos pobladores de la isla, su forma de vida y sus enseres. Una vez terminada la visita, puede verse el resto del poblado libremente, así que mientras Suso se quedó descansando un ratillo yo me fui a dar una vuelta y a hacer infinidad de fotos. Es un sitio precioso, sin duda merece la pena conocerlo.
La siguiente parada fue en el Pozo de la Salud, donde se ubica el Hotel Balneario Pozo de la Salud, el único balneario de Canarias y el hotel mas occidental de Europa. Aquí se encuentra una fuente de aguas mineromedicinales a la que se le atribuye numerosas propiedades curativas tanto en su uso externo como tras beberlas.
Por cierto, si os interesa entrar en el balneario he preguntado precio, cuesta 18,03 € por persona por una hora de duración y el circuito consta de sauna de vapor, baño turco, sauna seca, jacuzzi y columnas de agua a presión. Eso sí, hay que reservar.
Ya era mediodía y decidimos acercarnos hasta la playa del Verodal, una playa de arenas rojas, no apta para el baño debido a su oleaje y peligrosidad. Aquí comimos nuestro bocadillo de rigor e hicimos un pequeño descanso. En un extremo de la playa hay un merendero cubierto muy chulo, tienen mesas, bancos e incluso asadores, además hay leña cortada cerca.

Con el estómago lleno decidimos ir hasta el Faro de Orchilla, el punto más occidental de España y de Europa. El Hierro, fue considerada hasta el descubrimiento de América por Cristobal Colón, el extremo occidental del mundo, fijándose en Orchilla el meridiano cero, el punto que diferencia el este del oeste de la tierra, hasta que en el siglo XIX, los astrónomos "centraron" este punto en Greenwich. Por este motivo se conoce también a la isla como la Isla del Meridiano.
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Luego fuimos hasta el embarcadero de Orchilla, que os lo podéis ahorrar porque no hay nada especialmente llamativo y después fuimos hasta el Monumento al Meridiano Cero. La pista para llegar a éste no es apta para vehículos, principalmente porque es algo arenosa y hay probabilidades de que el coche se quede atrapado, pero, no pudimos por menos y nos acercamos. El monumento no tiene nada de especial así que si queréis os lo podéis saltar.
Eso sí, para visitar tanto la Playa del Verodal, el Faro de Orchilla, el embarcadero y el Monumento al Meridiano Cero hay que ir por pistas de tierra y quiero comentar esto porque las empresas de alquiler de coches prohíben expresamente circular por cualquier pista que no sea asfalto, así que aquí la responsabilidad es vuestra. Yo siempre digo que si se va despacio no tiene porqué pasar nada, pero es un riesgo que hay que asumir.
Ahora tocaba subir hasta la Ermita de los Reyes. Aquí se venera la imagen de la Virgen de los Reyes, la patrona de la isla, que cada cuatro años es conducida en procesión hasta Valverde. Esta es la manifestación festiva que cuenta con mayor participación popular de la isla.

Próximo a la ermita se encuentra el Sabinal, donde se pueden contemplar ejemplares de sabinas milenarias, la única especie en todo el archipiélago. Este árbol pertenece a la familia de los cedros y son característicos por estar inclinados por la acción de los vientos alisios. Es un árbol realmente impresionante.
Y próximo al Sabinal se encuentra el Mirador de Bascos, desde donde se ven unas impresionantes vistas del Golfo. Es este caso la foto no le hace justicia.
Por cierto, tanto para ir al Sabinal como al Mirador de Bascos también hay que circular por pistas de tierra.
Y hasta aquí llegamos, esta era la ruta prevista para hoy, ahora nos quedaba una tiradita hasta el apartamento porque en vez de volver por donde vinimos decidimos ir por la zona de Julan. El paisaje es realmente bonito, cruzamos por varias zonas boscosas, con sol, con niebla espesa y hasta con lluvia. Había momentos en que nos daba la impresión de estar en Galicia. Merece mucho la pena, es una ruta encantadora.
Como resumen final decir que ha sido un día fantástico pero estamos agotados. Salimos de casa a las nueve y media y hemos llegado casi a las ocho de la tarde. Es la isla más pequeña del archipiélago y hoy hemos visto aproximadamente un tercio así que ahora toca descansar un poco y mañana más. Un saludo a todos.